Expertos advierten que la represa Carrizal podría convertirse en una obra de altísimo costo y escasa viabilidad, atrapando millones de toneladas de sedimentos y generando impactos ambientales severos en toda la cuenca del Pilcomayo. Con riesgos para comunidades, ecosistemas y economías locales, la propuesta enfrenta cuestionamientos técnicos que ponen en duda su sentido estratégico para Tarija.