In environmental communication, it is not enough to denounce disaster, nor is it enough to cling to empty hope. Telling the story of what is happening in our territories demands a difficult but necessary balance: looking devastation straight in the face without letting fear paralyze us, while at the same time holding onto a vision capable of mobilizing. From that conviction, El Chajá is committed to active hope: a narrative that names the crisis honestly, but also sows future, organization, and action.
En la comunicación ambiental, no basta con denunciar el desastre ni tampoco con aferrarse a una esperanza vacía. Contar lo que ocurre en nuestros territorios exige un equilibrio difícil pero necesario: mirar de frente la devastación, sin dejar que el miedo nos paralice, y al mismo tiempo sostener una visión capaz de movilizar. Desde esa convicción, El Chajá apuesta por una esperanza activa: una narrativa que nombra la crisis con honestidad, pero que también siembra futuro, organización y acción.
Frente a amenazas cada vez mayores, la alianza entre Kaa Iya y Ñembi Guasu fortalece la protección de uno de los bloques de conservación más estratégicos para el jaguar y la biodiversidad chaqueña.
En un sector históricamente liderado por hombres, las mujeres ganaderas de Villa Montes están abriendo camino con organización, liderazgo y una apuesta firme por transformar el Chaco desde la producción y el apoyo mutuo.
La intención de abrir una carretera binacional por una zona protegida de Charagua Iyambae reabre un conflicto donde se cruzan intereses económicos, riesgos ambientales y el respeto a la autonomía indígena.
La caza de un jaguar dentro del ACIE Ñembi Guasu vuelve a encender la alarma sobre una amenaza que no solo golpea a una especie emblemática, sino al equilibrio ecológico y a uno de los territorios de conservación más valiosos del país.
Durante las emergencias de los incendios en la Chiquitanía, fue muy importante la labor de las mujeres bomberas dentro de las unidades de emergencia y rescate. […]