Una iniciativa ciudadana de conservación y desarrollo sostenible en las márgenes del Río Pilcomayo
En los últimos años, la problemática del Río Pilcomayo se viene agravando como producto de la explotación desmedida de los recursos naturales en toda la cuenca, el avance de la frontera agrícola sobre las márgenes del río, la contaminación industrial y urbana, así como por los efectos del cambio climático en todo el planeta, entre otras causas.
El día martes 29 de julio, dirigentes de los pueblos indígenas Guarani y Weenhayek, junto a líderes de organizaciones ambientalistas de la sociedad civil del Chaco y de todo el departamento, presentaron ante la Directiva de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija el Proyecto de Ley de creación del “Corredor Pilcomayo”, como un área de conservación del patrimonio natural y cultural que tiene como finalidad la protección de las riberas del Río Pilcomayo.
La propuesta normativa que pretende preservar los ecosistemas y la biodiversidad de las riberas del Río Pilcomayo, desde su entrada por la provincia O’Connor hasta su salida por la frontera con Argentina y Paraguay, también busca la armonización de las actividades tradicionales y usos actuales del territorio por parte de las comunidades indígenas y campesinas, productores y población local, con prácticas sostenibles de aprovechamiento de los recursos naturales.
El deterioro acelerado del Río Pilcomayo aumenta la pérdida del patrimonio natural del departamento, poniendo en riesgo el sustento de cientos de familias y comunidades indígenas que, ancestralmente han aprovechado del río y el pescado como su principal medio de vida. Asimismo, muchas actividades productivas en el chaco serrano y la llanura chaqueña, así como las poblaciones urbanas y las actividades turísticas que se incrementan cada año, dependen del río y de los ecosistemas presentes en sus riberas, las mismas que se ven directamente afectadas por la crisis ambiental que se vive en toda la cuenca.
Ante esa situación, es de vital importancia que se tomen las medidas necesarias para conservar las riberas y el río Pilcomayo en su conjunto, con el concurso de la sociedad civil, los gobiernos departamentales, regional y municipales involucrados en beneficio de toda la población y de las futuras generaciones.
El desafío está planteado y el tiempo se agota para salvar la vida en el Corredor Pilcomayo.