Ubicado en el municipio de San Lorenzo, en el norte del departamento de Tarija, el Cañón del Pilaya se consolida en este 2025 como Reserva Ecoturística y Monumento Natural, protegiendo más de 26.000 hectáreas de un ecosistema clave para la biodiversidad. Con más de 3.000 metros de profundidad, esta imponente formación geológica alberga especies emblemáticas cuya supervivencia depende de la integridad ecológica del área.
Uno de sus habitantes más notables es el oso andino (Tremarctos ornatus), una especie amenazada que desempeña un papel crucial en la dinámica ecológica de los bosques montanos y nublados. Es el único oso sudamericano y un regulador del ecosistema: dispersa semillas, mantiene el equilibrio de poblaciones y necesita vastas extensiones de bosque bien conservado para sobrevivir. Los estudios de biodiversidad realizados en el Pilaya a través de cámaras trampa y monitoreo de rastros han documentado su presencia en distintos pisos ecológicos, confirmando la conectividad altitudinal entre páramos, bosques de Polylepis y selvas húmedas. Su presencia es, por tanto, indicadora de salud ambiental. Junto al oso, especies como el cóndor andino (Vultur gryphus) y la paraba frente roja (Ara rubrogenys) reafirman el papel del cañón como un corredor ecológico estratégico que conecta la región andina con el Gran Chaco. Los relevamientos ecológicos muestran un índice de diversidad superior a 4,4 en la escala de Shannon, reflejando ecosistemas funcionales y altamente conservados.
En sesión plena del Concejo del Municipio de San Lorenzo y por unanimidad, el pasado 2 de julio se aprobó la Ley Municipal de creación del Área Protegida Municipal “Reserva Ecoturística y Monumento Natural Cañón del Pilaya”, la cual fue ratificada en una visita especial a la comunidad de Jarca Cancha el pasado 11 de julio junto con los miembros del Concejo y representantes de PEW.
Sesión de Concejo en la comunidad de Jarca Cancha
Miembros del Concejo de San Lorenzo, Representantes de PEW y NATIVA. Ph: Gabriela Alfred
Este logro de conservación nace de un proceso de gobernanza local participativa. Las comunidades locales, junto con el Gobierno Municipal de San Lorenzo y el acompañamiento técnico de NATIVA, impulsaron un diagnóstico técnico y legal que sirvió de base para la declaratoria oficial.
La normativa resultante basada en la Constitución Política del Estado, la Ley de la Madre Tierra y tratados internacionales, prohíbe actividades extractivas como la caza furtiva y la deforestación, y prioriza el uso sostenible de los recursos naturales, promoviendo la conservación activa y el ecoturismo comunitario. En este modelo, el ecoturismo responsable se perfila como una vía concreta de desarrollo local. La creación de senderos interpretativos y miradores, junto con la promoción de avistamientos de fauna como el oso andino, permite generar ingresos sin comprometer los valores ecológicos del territorio.
El Cañón del Pilaya también cumple una función hidrológica esencial. Forma parte de la cuenca del río Camblaya, que alimenta al río Pilcomayo y conecta hasta el Bañado La Estrella en Argentina, integrando un corredor biológico trinacional de importancia estratégica. Más allá de su valor geológico o paisajístico, el Pilaya se convierte en un modelo de conservación integral, donde la ciencia, la gestión territorial, la biodiversidad y las comunidades convergen en este esfuerzo. El oso andino no es solo una especie emblemática, es símbolo de resiliencia y, junto a las comunidades, protagonista de una nueva historia de sostenibilidad desde el sur de nuestro país.
Imágenes del Cañón, el sexto más grande del mundo: