La comunidad de Laderas Norte, en la provincia Cercado del departamento de Tarija, ha convertido la adversidad en una oportunidad para crecer de la mano con la naturaleza ya que, aunque con muchas limitaciones económicas y bajos recursos, la determinación colectiva y el trabajo organizado de sus autoridades y pobladores, con el respaldo de NATIVA y el Gobierno Municipal, han sido clave para avanzar en la protección de su entorno natural.
El paso más significativo de este proceso ha sido la creación de la primera área protegida municipal rural, “La Reserva Natural del Quebracho y el Cóndor en la Cordillera de Laderas”. Este espacio de conservación, no solo busca resguardar especies vulnerables como el cóndor andino y el quebracho blanco, sino también consolidarse como un escenario de educación ambiental y turismo sostenible.
Entre las acciones emprendidas por la comunidad, destaca la construcción de senderos de interpretación que conectan los principales atractivos del área, donde uno de sus puntos más representativos es un mojón de madera tallada, colocado en memoria de los 34 cóndores que murieron trágicamente en enero de 2021 en el bosque de quebracho, como un llamado a la conciencia colectiva; y otro es La Pascana, un área de descanso en el sendero hacia el mirador de cóndores, diseñada para invitar a la reflexión y al disfrute del paisaje del valle central.
Paralelamente al desarrollo de infraestructura, la comunidad ha tenido avances clave en la preparación para la atención turística, mediante la capacitación de guías locales y servicios de atención turística con gastronomía local: esto no solo fortalece las capacidades comunitarias, sino que aseguran una atención cálida y de calidad para los visitantes, integrando saberes locales con buenas prácticas en hospitalidad y sostenibilidad.
Estas acciones no solo enriquecen la experiencia del visitante, sino que generan oportunidades económicas para la comunidad, al tiempo que refuerzan el compromiso con la conservación del ecosistema local. Laderas Norte se ha convertido así en un ejemplo concreto de cómo la colaboración entre actores comunitarios e institucionales puede transformar un territorio en un modelo de desarrollo sustentable.
Con el continuo apoyo de NATIVA y del Gobierno Municipal, la comunidad proyecta nuevas acciones para consolidar su área protegida y promover el turismo sostenible como un eje de gestión y bienestar colectivo, consolidándose como un destino destacado que ejemplifica la armonía entre desarrollo económico y preservación ambiental.