El proceso de recuperación de los bosques urbanos es lento pero seguro, porque va por buen camino, es visible y las transformaciones logradas hasta ahora están impactando de manera positiva en la ciudadanía y el medio ambiente del área urbana y periurbana de la ciudad de Tarija y la provincia Cercado, previniendo su conversión en una isla de calor con aumentos de temperatura.
El proceso de transformación se inició en 2020, en plena pandemia, con la ejecución del proyecto «Gestión de residuos sólidos en el Distrito 9 de la ciudad de Tarija». Su objetivo principal fue promover la gestión de residuos mediante acciones de resiliencia, reducción de la vulnerabilidad y mitigación de los efectos del cambio climático. Para ello, se rediseñó el sistema de recolección de residuos sólidos, se recuperaron espacios naturales públicos, se promovió el cambio de hábitos y se fortaleció la participación vecinal de manera directa.
Entre 2023 y 2024, se dio continuidad a este proceso con el proyecto «Acción ciudadana por el río Guadalquivir», el cual fomentó la participación ciudadana en la planificación de la recuperación de los bosques urbanos, involucrando activamente a los vecinos y aplicando el enfoque de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN). El trabajo conjunto permitió lograr intervenciones que resaltan la belleza natural de los espacios, proporcionando seguridad y calidad de vida tanto a los vecinos como a la población general de Tarija. En ambos proyectos, fueron muy valiosas las alianzas estratégicas logradas con el sector público, empresa privada y academia; lo que además permitió dotar a los barrios de un servicio fundamental, como es el alcantarillado sanitario, así como incorporar la educación ambiental con un enfoque participativo.
Como resultado, se han obtenido impactos ambientales y sociales positivos, entre ellos: la recolección diferenciada de residuos en el Distrito 9 y la conversión de 8 espacios públicos en pequeñas plazas y parques urbanos, logrando una importante y directa participación ciudadana.
Estos proyectos fueron posibles gracias a dos fondos concursables convocados por WWF, que fueron ganados por NATIVA y ejecutados en coordinación con el Gobierno Municipal de Tarija, con el apoyo de WWF y la Embajada de Suecia.
El desafío que comenzó a partir de marzo de 2026 es dar continuidad al proceso anterior y trabajar para formalizar la cogestión de los espacios públicos municipales en el área urbana y periurbana, mediante la ejecución del proyecto “Bosques urbanos como hábitats ciudadanos para la adaptación al cambio climático”, que busca la aprobación de una norma que regule sus aspectos legales y técnicos que incluya la participación directa en la planificación y gestión. Este nuevo esfuerzo incorpora el enfoque de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE), fortaleciendo las acciones orientadas a reducir la vulnerabilidad climática y aumentar la resiliencia de la ciudadanía a través del manejo sostenible de los bosques urbanos y periurbanos. El desafío busca, además, convertirse en un modelo nacional de cogestión. En esta nueva etapa, el trabajo es producto de una alianza estratégica entre NATIVA y HELVETAS, con el apoyo de la UICN.