La iniciativa reúne a organizaciones, especialistas y representantes de distintos países para fortalecer la conectividad ecológica, proteger los ríos y construir una agenda colaborativa de conservación en Sudamérica. NATIVA participó del lanzamiento a través de Iván Arnold.
En abril, el Museo de Ciencias de Londres fue escenario del lanzamiento oficial de Jaguar Rivers Initiative, una propuesta que busca conectar países, organizaciones y personas alrededor de la protección de los grandes corredores de vida de Sudamérica.
El encuentro reunió a cerca de 120 invitados y permitió presentar una visión ambiciosa de conservación a escala continental. La iniciativa parte de una idea central: los ecosistemas no funcionan de manera aislada ni reconocen fronteras políticas. Los ríos, bosques, humedales y áreas naturales conforman redes conectadas que permiten el desplazamiento de las especies, sostienen la biodiversidad y brindan recursos esenciales a las comunidades.
En este contexto, Jaguar Rivers Initiative propone fortalecer la colaboración entre instituciones y territorios para conservar la conectividad ecológica, proteger los sistemas fluviales y promover acciones conjuntas frente a las amenazas que afectan a los paisajes sudamericanos.
Como parte del programa se desarrolló un panel moderado por David Fein, que contó con la participación de Sofía Heinonen, de Rewilding Argentina; Mario Haberfeld, de Onçafari; Iván Arnold, de Naturaleza, Tierra y Vida – NATIVA; y Yan Esperanza, de Fundación Bertoni.
Durante la conversación, los panelistas compartieron reflexiones sobre la importancia de trabajar más allá de las fronteras nacionales y construir una agenda regional que permita proteger los corredores naturales que todavía conectan grandes territorios del continente.
Uno de los principales temas abordados fue la necesidad de conservar paisajes amplios y conectados. Para especies como el jaguar, la existencia de corredores ecológicos es fundamental, ya que necesita desplazarse a través de grandes extensiones para alimentarse, reproducirse y mantener poblaciones saludables. Cuando estos territorios quedan fragmentados por la deforestación, los incendios, las carreteras u otras actividades humanas, las posibilidades de supervivencia de la especie disminuyen.
Sin embargo, proteger estos corredores no beneficia únicamente al jaguar. También permite conservar ríos, bosques y humedales de los que dependen numerosas especies y comunidades. Por esta razón, el jaguar funciona como una especie emblemática capaz de representar la importancia de mantener conectados los ecosistemas sudamericanos.
Los ríos ocupan un lugar central dentro de esta propuesta. Además de proveer agua, funcionan como corredores naturales que atraviesan distintos paisajes y conectan territorios, culturas y formas de vida. Su conservación requiere una mirada regional, especialmente cuando una misma cuenca se extiende por varios países.
La participación de NATIVA en el lanzamiento permitió aportar la experiencia de trabajo desarrollada en Bolivia y en paisajes compartidos con países vecinos. Desde su labor territorial, la organización impulsa procesos de conservación que integran la protección de la biodiversidad, la gestión de los recursos naturales y la colaboración con comunidades, instituciones públicas y organizaciones aliadas.
Esta experiencia demuestra que la conservación a gran escala necesita traducirse en acciones concretas dentro de cada territorio. La protección de un corredor ecológico depende tanto de los acuerdos internacionales como del trabajo cotidiano con las personas que habitan, gestionan y conocen estos paisajes.
El evento también contó con la presencia de Sir Ian Blatchford, presidente del Museo de Ciencias, y de la curadora Ana Ferrari. Como parte de la jornada, los asistentes realizaron una visita guiada a la exposición Water, Pantanal Fire, una propuesta visual centrada en la belleza, la fragilidad y la urgencia de proteger el Pantanal.
El Pantanal es uno de los sistemas de humedales más importantes de Sudamérica y un territorio clave para la biodiversidad continental. Sus ríos, bosques y áreas inundables sostienen una gran variedad de especies, además de comunidades cuyas formas de vida se encuentran profundamente vinculadas con el agua.
La exposición permitió ampliar la conversación mediante imágenes que muestran tanto la riqueza natural del Pantanal como las amenazas que enfrenta. Los incendios, la pérdida de cobertura vegetal y las alteraciones en los sistemas hídricos ponen en riesgo el equilibrio de un paisaje que trasciende las fronteras nacionales.
El lanzamiento de Jaguar Rivers Initiative marca el inicio de un proceso de articulación que busca reunir experiencias, conocimientos y esfuerzos de conservación que ya existen en distintos puntos del continente. Más que crear acciones aisladas, la propuesta apunta a construir una red capaz de fortalecer el trabajo de las organizaciones y ampliar su impacto.
La conservación de los grandes paisajes sudamericanos exige coordinación, continuidad y una visión compartida. También requiere reconocer que la protección de los ríos y la conectividad ecológica está directamente relacionada con el bienestar de las comunidades, la seguridad hídrica y la capacidad de los territorios para enfrentar los efectos del cambio climático.
La jornada en Londres abrió un nuevo espacio de diálogo y cooperación internacional. A partir de este lanzamiento, Jaguar Rivers Initiative comienza el desafío de convertir una visión continental en acuerdos, alianzas y acciones que permitan mantener vivos los grandes corredores naturales de Sudamérica.