El inicio del año 2026 marcó un momento de profunda tristeza para los Guardianes del Monte del ACIE Ñembi Guasu, Área de Conservación e Importancia Ecológica de la Nación Guaraní. A pesar de los patrullajes constantes y el compromiso permanente por proteger la vida silvestre, se confirmó un hecho lamentable: un jaguar fue cazado dentro del área protegida.
La alerta surgió cuando turistas que transitaban hacia la estación Tucavaca desde San José de Chiquitos, observaron aves carroñeras sobrevolando el sector del kilómetro 65. La información fue comunicada de inmediato por guardaparques del PNyANMI KaaIya y se activó una respuesta rápida. Un equipo de Guardianes del Monte se trasladó al lugar para verificar la situación. Lo que encontraron fue devastador: los restos de un jaguar que había sido abatido y despojado de su piel.
Durante la inspección posterior realizada junto a efectivos de POFOMA (Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente), guardaparques del Parque Nacional y Área de Manejo Integrado Kaa-Iya, guardianes del monte del ACIE Ñembi Guasu y con apoyo técnico de NATIVA, se hallaron cartuchos de escopeta y señales claras de disparos efectuados desde la carretera. Todo apunta a que se trató de cazadores furtivos que ingresaron al monte para rematar al animal y extraer su piel, presuntamente con fines de tráfico ilegal.
El jaguar no es un animal cualquiera, es considerado una especie “paragua”, lo que significa que su protección beneficia a muchas otras especies que comparten su hábitat. Además, es un indicador natural del buen estado del ecosistema: donde hay jaguares, hay monte saludable. Su pérdida no afecta únicamente a una especie emblemática, sino que debilita todo el equilibrio ecológico del territorio.
Este hecho no solo constituye una infracción administrativa dentro del marco de la Ley Autonómica N° 05/2024 “Ley de Áreas Protegidas y Espacios de Conservación de la Autonomía Guaraní Charagua Iyambae”, sino que configura un delito de acción pública vinculado al tráfico ilegal de vida silvestre, sancionado por la Ley N° 1525. Por ello, el responsable del ACIE Ñembi Guasu presentó la denuncia correspondiente ante la Dirección Departamental de POFOMA en Santa Cruz, activando formalmente el proceso de investigación.
Asimismo, la protección del jaguar cuenta con respaldo jurídico adicional. En abril de 2025, la Resolución SP-TAA 001/2025-AA del Tribunal Agroambiental dispuso medidas cautelares preventivas y mecanismos de seguimiento para la protección de esta especie en el país. A nivel constitucional, los artículos 381 y 385 de la Constitución Política del Estado establecen que la biodiversidad y las áreas protegidas constituyen patrimonio natural del pueblo boliviano y que el Estado tiene el deber de conservarlas y protegerlas.
El ACIE Ñembi Guasu tiene un valor especial: es la primera área protegida creada y gestionada por una autonomía indígena en Bolivia. Su existencia representa un avance histórico en la gestión territorial y la conservación desde una visión propia, vinculada al respeto por la naturaleza y la vida.
A raíz de este hecho, se han intensificado los patrullajes conjuntos entre el ACIE Ñembi Guasu y el Parque Nacional Kaa-Iya, además de fortalecer la coordinación con autoridades departamentales y nacionales. También se trabaja de manera cercana con las comunidades de la zona para identificar movimientos sospechosos y prevenir nuevos casos de caza ilegal.
La caza furtiva no es un problema aislado. Es una amenaza real que pone en riesgo el Gran Paisaje Chaco-Pantanal, una de las regiones ecológicas más importantes del país. Cuando se mata a un jaguar, no solo se pierde un animal: se debilita un símbolo cultural, un regulador natural del ecosistema y parte esencial de nuestro patrimonio.
La defensa de nuestras áreas protegidas no puede recaer únicamente en los cuerpos de protección. Requiere el compromiso de autoridades, instituciones y sociedad civil. Hoy más que nunca es fundamental comprender que conservar la biodiversidad no es una opción, sino una responsabilidad compartida.
Proteger al jaguar es proteger el monte y proteger el monte es proteger nuestro futuro.