EMCHA + 10

EMCHA + 10: del Gran Chaco al mundo

Por: Miguel Castro Arze – Director Programático Fundación AVINA

Ya pasó el esperado IV Encuentro Mundial del Gran Chaco Americano, esta vez en Salta y como en las anteriores ocasiones (Asunción, Buenos Aires y Villamontes) hubo mucha celebración por los reencuentros, las agendas cumplidas y los nuevos desafíos colectivos. Igualmente, valiosas reflexiones, propuestas innovadoras y múltiples deliberaciones en temas estratégicos para la región como son Cambio Climático, Género, participación indígena, producción sostenible, monitoreo a la deforestación y cuencas del Bermejo y Pilcomayo.

El EMCHA es un evento que se inscribe en un espacio de gobernanza regional, diseñado y gestionado por Redes Chaco, una iniciativa que en 10 años de vida apostó a generar un proceso colaborativo que, articulando la diversidad social e institucional de la región, sea capaz de vislumbrar un horizonte mínimamente compartido para este complejo, rico y megadiverso bioma. Y a partir de ello se propicien impactos y cambios sistémicos reales en la vida de la gente y en torno a la sustentabilidad de la región.

Hablar de colaboración, de articulación incluyente de la diversidad y de visiones compartidas no es poca cosa en el actual contexto latinoamericano signado por profundas grietas, fragmentaciones múltiples y duras polarizaciones.

Dos temas hicieron que este EMCHA sea cualitativamente diferente a los anteriores. Por una parte, la masiva participación de decisores públicos de distintos niveles de gobierno, especialmente del nivel subnacional, que convocados por la sociedad civil chaqueña se integraron a los diferentes espacios de deliberación, pero también sostuvieron uno propio en el marco del Foro Político del Chaco. Para Redes Chaco, contar con el concurso del sector público es altamente estratégico, pues representa la posibilidad de que las iniciativas de la sociedad civil escalen a políticas públicas y de esa manera logren sostenibilidad.

Por otra parte, la presencia de delegados del sector público de Brasil tiene una gran relevancia en la medida que integra al cuarto país chaqueño, pues, aunque es poco conocido, una porción cualitativamente importante de territorio del Chaco pertenece a ese país. Igualmente, la inclusión de Brasil al proceso es destacable porque permite pensar en un diálogo “entre biomas”, me refiero a la posibilidad de explorar conexiones, sinergias y agendas compartidas entre el Chaco y la Amazonía, y eso necesariamente pasa por un área de transición entre regiones que es a la que justamente pertenecen los delegados que nos honraron con su presencia.

Otro tema que también se pudo palpar entre agendas y pasillos del EMCHA, es la necesidad de vislumbrar al Chaco desde lo urbano, pues esta región no escapa a la tendencia latinoamericana de acelerada y compleja urbanización, hablándose ya de alrededor de un 70% de población que tendría esa condición. Y pensar lo urbano en el Chaco es pensar sobre todo en la población desplazada desde lo rural y que tiene que enfrentar duros desafíos para su sobrevivencia y reconocimiento cultural en nuevos hábitats periféricos y suburbanos.

Seguramente, como toda construcción social, ésta también tiene sus propias luces y sombras, pero a las sombras, con tesón y sabiduría, habrá que ir despejándolas y, en cuanto a las luces, son las que atestiguan el esfuerzo de cientos de hombres y mujeres del Chaco, y de otras latitudes, por ello lo de “Encuentro Mundial”, bien valió la pena.

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