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El futuro está en el monte – Economía chaqueña

“Dar el gran salto”: Conclusiones del IV EMCH.

Agustín Noriega – Fundación Gran Chaco

El último encuentro resultó sumamente productivo para avanzar en la agenda compartida para el desarrollo humano, económico y sostenible del Gran Chaco. Durante las intensas jornadas de trabajo pudimos compartir nuestras experiencias, intercambiar aprendizajes y reforzar nuestro compromiso. Ya tenemos un camino recorrido que nos permite hacer un primer balance. Por eso, destacamos en primer lugar la importancia de reconocer y analizar los logros que hemos alcanzado en estos 10 años, en los que aprendimos a manejar la complejidad de un territorio tan extenso y diverso en términos culturales y ambientales. En lo referido a los aspectos económicos, los actores que formamos parte de la red hemos desarrollado distintas experiencias vinculadas al desarrollo de actividades productivas y comerciales. De esta manera, se han generado interesantes propuestas transformadoras, muchas de las cuales funcionan a nivel local pero presentan dificultades de escalamiento. Es por ello que estamos convencidos que ha llegado el momento de “dar el gran salto” y desarrollar estas experiencias a escala regional. Tenemos por delante entonces este desafío, que si bien es complejo también es posible. Para que pueda ser una realidad y fijando nuestro horizonte en el 2030, debemos avanzar entonces en los siguientes 10 puntos como prioridad en nuestra agenda:

  1. Incrementar el conocimiento y el intercambio. Los actores que forman parte de la red han desarrollado distintas experiencias y buenas prácticas vinculadas al desarrollo de actividades productivas. Aprendimos que cada organización puede volverse experta en algún tema y que hay experiencias que pueden enriquecer a la Región. El objetivo entonces es intercambiar estos conocimientos, y gracias a la reproducción de estos saberes y aprendizajes poder desarrollar esas buenas experiencias a escala regional.
  2. Fomentar la inversión en infraestructura. Este punto es central para poder desarrollar negocios competitivos. Es preciso avanzar en la construcción de rutas adecuadas para transportar los insumos y productos, al igual que en ampliar las redes de agua para consumo y producción. Pero también, en la construcción de escuelas y centros educativos en los territorios, así como en la expansión de las redes para el acceso a las comunicaciones digitales.
  3. Incrementar la tecnología e innovación. Prácticamente no hay fondos disponibles destinados a la experimentación y realización de pruebas y ensayos para investigación en el territorio. La propuesta es descentralizar los centros de investigación que se concentran en las grandes ciudades, para que los técnicos puedan abordar las problemáticas locales en conjunto con la gente que habita esos espacios, produciendo así conocimiento científico de forma participativa y dialógica.
  4. Generar mayor acceso al crédito. En la actualidad,la cantidad de productores que reúnen las condiciones o reuniéndolas tienen las posibilidades de poder acceder al crédito es baja, y muchos a su vez desconocen las diferentes posibilidades intermedias como los microcréditos o mesofinanzas. Es fundamental que los bancos,entidades financieras y de fomento se acerquen a la gente para que conozcan los mecanismos de crédito, herramienta fundamental de empoderamiento, así como avanzar en procesos formativos relacionados con las finanzas y el diseño de planes de negocio. El acceso al crédito también será favorecido si se expande el acceso a las tecnologías digitales, para lo cual es importante avanzar en la alfabetización digital y en infraestructura de comunicaciones.
  5. Desarrollar “Negocios dentro de los negocios”. Es preciso articular acciones para realizar un abordaje territorial integral y un aprovechamiento integral de los recursos, conformando equipos multidisciplinarios, generando alianzas y organizando los procesos. De esta forma, se logra unareducción de costos de logística, a la vez que un abordaje territorial multidisciplinario que concuerda con la complejidad de necesidades propias del territorio.
  6. Profesionalizar a los productores. La actividad productiva deberíaconvertirse en la principal fuente de ingreso de las familias. Para eso, debemos pensar en constituir unidades productivas que no sean únicamente de subsistencia y en brindar las herramientas necesarias para que desarrollen una producción competitiva que pueda ser comercializada más allá de las fronteras regionales.
  7. Constituir empresas de servicios foresto-agroindustriales regionales. En estrecha relación con el punto anterior, hace falta desarrollar nuevas empresas locales que resuelvan la necesidad de acceso a servicios en el territorio. Crear empresas que se dediquen a hacer represas, por ejemplo, permite reducir los costos, mejorar los tiempos y ganar eficiencia en todo el proceso, crear empresas que puedan brindar servicios forestales como plantaciones, aprovechamiento forestal, etc. permitirá acelerar procesos de restauración ambiental que elevan el potencial productivo de las tierras y bosques.
  8. Potenciar la restauración ambiental como estrategia de producción. La masa forestal del Gran Chaco es su principal recurso, y en muchas áreas está destruida o severamente dañada. También los suelos muchas veces se presentan con graves problemas de desertificación. Es un ecosistema de gran fragilizad y expuesto a la explotación desmedida. A fin de revertir esta tendencia y cuidar el patrimonio vital, se propone realizar una restauración de suelos, pastizales y del monte, entendida como una herramienta productiva que favorece la conservación.
  9. Implementar políticas productivas destinadas a los jóvenes y las mujeres. Es preciso generar trabajos de calidad a través de políticas que integren a las mujeres a la cadena productiva, rompiendo con las barreras culturales y de género que impiden su pleno desarrollo. Además, se está produciendo una fuerte migración de los jóvenes del campo a las zonas urbanas, lo cual genera un gran problema de empleo porque las ciudades carecen de la estructura de contención y dar respuesta a esa demanda de empleo. Las políticas públicas deben estar orientadas a la agroindustria rural pequeña, contribuyendo también al arraigo de los jóvenes a los territorios rurales.
  10. Desarrollar la producción agroforestal, las huertas y el consumo de productos “km 0”. La agroforestería contribuye a la seguridad alimentaria, mejora la calidad de vida de quienes consumen estos productos, y contribuye a la sustentabilidad ambiental. Es indispensable fomentar la producción de alimentos agroecológicos, las huertas familiares y promover el consumo de productos de estación en mercados de cercanía, que traccion en las economías regionales y beneficien a las comunidades.

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