César Pizarro resultó ganador del concurso fotográfico “Conociendo nuestras abejas”, con una imagen que puso en primer plano la importancia de estos pequeños polinizadores. Su trabajo refleja la sensibilidad de un fotógrafo que ha sabido encontrar en la naturaleza chaqueña una fuente inagotable de inspiración.
Fotografía ganadora del concurso fotográfico «Conociendo nuestras abejas»
Oriundo de Villa Montes, en el corazón del Chaco boliviano, César busca capturar en cada disparo la esencia de la biodiversidad que lo rodea. Con paciencia y dedicación, convierte lo cotidiano en extraordinario y revela la riqueza natural de una región tantas veces ignorada.
En esta entrevista, comparte su camino en la fotografía, los retos de retratar la naturaleza en el Chaco y la visión con la que espera despertar respeto y curiosidad por todo aquello que muchas veces pasa desapercibido.
Nativa: ¿Cuándo y cómo empezó tu vínculo con la fotografía? ¿Recuerdas qué fue lo primero que te hizo decir “esto es lo mío”?
Cesar Pizarro: Todo empezó cuando era un niño de 10 años de edad, mi padre me obsequio una cámara fotográfica a rollo para 24 fotografías, luego con el pasar de los años salieron los celulares con cámara y un día como hace unos 10 años atrás probé una cámara semi profesional de un amigo y dije, esto es lo mío: La Fotografía y en especial, fotografía de naturaleza.
N: ¿Qué te llevó a especializarte en fotografía de naturaleza? ¿Qué buscas capturar cuando sales al monte con la cámara?
C.P.: Lo que me llevo a especializar en fotografía de naturaleza fue el contacto directo con ella misma, caminando, explorando y descubriendo todo sobre ella. Lo que busco encontrar o capturar en las imágenes con mi cámara, es la esencia misma de todo ser vivo y reflejarla y mis fotografías, ya sean impresas o digitales.
N: Sos de Villa Montes, del Chaco profundo. ¿Cómo influye tu territorio en tu mirada fotográfica? ¿Qué sientes que tiene el Chaco que el mundo debería ver?
C.P.: La inspiración que tengo en mis fotografías es la biodiversidad chaqueña que contamos, así como algo tan común, nativo y muchas veces endémico. Estoy más que seguro que el Chaco todavía tiene mucho que descubrir y explorar y como dice el dicho “No se puede querer lo que no se conoce”
N: ¿Qué desafíos tiene fotografiar la naturaleza en esta región? ¿Hay algo que te gustaría que cambiara o que se valorara más?
C.P. Como toda fotografía de naturaleza tiene muchos retos en distintos ambientes, en esta región del chaco tiene sus desafíos específicos como ser: en verano los calores suelen superar los 48º C., en invierno las mañanas son muy frías con temperaturas que suelen llegar a 2º C y sin contar con los desafíos naturales como son las espinas (garranchos, achumas y muchos más característicos del chaco), también muchas variedades de ácaros (garrapatas, garrapatillas, polvorín, niguas y muchos más.), mosquitos (zancudos, mariguises, mosquitos, tábanos, cegaderas, etc, etc.). Me gustaría que cambiara la forma de ver y pensar de muchas personas respecto a la conservación, protección de la flora y fauna no solo local si no general.
N: Sobre tu foto ganadora: ¿qué te llevó a retratar abejas? ¿Qué viste ahí que te pareció digno de mostrar?
C.P. Lo que me llevo a fotografiar a las abejas es para mostrar la concientización sobre su importancia y rol fundamental en la naturaleza como polinizador, documentación científica ciudadana, su valor estético y artístico, educación y divulgación sobre especies nativas de la región y lo mas importante mostrar su vulnerabilidad. Lo que vi muy importante en las fotografías ganadoras fue su trabajo colectivo y la super importancia para la naturaleza y el mundo en general.
N: ¿Qué te gustaría que esa imagen —y en general tu trabajo— transmita a quienes no conocen el Chaco?
C.P.: Me gustaría esa imagen y en general mi trabajo, transmita la belleza oculta y muchas veces ignorada del Gran Chaco. Que quienes no conozcan esta región puedan descubrir, a través de los pequeños como las abejas, la riqueza natural y la vida silvestre que aquí habita. Quiero que mis fotos despierten curiosidad, respeto y una conexión profunda con la naturaleza chaqueña y en general, mostrando que cada rincón y espacio, cada insecto y cada paisaje tiene un valor inmenso que merece ser conocido y protegido por todos nosotros.
A continuación compartimos un poco del talento de Cesar Pizarro: