El accidente sufrido por un investigador en el Cañón del Pilaya dejó al descubierto una realidad crítica: en las comunidades rurales, la falta de comunicación y atención médica convierte cualquier emergencia en una carrera contra el tiempo. La solidaridad de Yumasa salvó una vida, pero el caso evidencia la urgencia de garantizar rescate, salud y conectividad en un territorio donde hoy la supervivencia depende más de la suerte que del sistema.